Cuaderno del Puerto de Santa María I

viernes, 9 de abril de 2010

Como algunos sabréis, en este momento me encuentro en el Puerto de Santa María (provincia de Cádiz) de "segundas vacaciones" y, ya que por las noches no tengo mucho que hacer; porque es lo que ocurre cuando viajas con la familia, pues he decidido hacer un breve resumen diario de mis aventuras (o aburridos sucesos según se den). Lógicamente, al llegar ayer tardísimo, no hay mucho que contar y preferiría empezar el viaje desde esta mañana.

El tener horario de desayuno nos obliga, aun estando de vacaciones, a hacer el doloroso esfuerzo de levantarnos más pronto. Pero vale la pena. Y es que lo que de verdad me encanta de los hoteles es el buffet libre del desayuno. En ocasiones puede que llegues con mal estómago o que no te apetezca nada de comida en ese momento pero, ¡Hay tanto donde elegir! Esta mañana, después del reconstituyente desayuno nos pusimos en marcha hacia la capital de la provincia. Tras un poco de remoloneo, a eso de las once y pico nos situamos en el centro histórico de la ciudad.

El día empezó con algo de mala suerte ya que desgraciadamente el teatro romano estaba en obras así que, tras echar una mirada a la costa de película que acababa de aparecer ante nuestras narices. A pesar de las vistas, aún había mucho que ver y en seguida nos dispusimos a subir a la torre de la catedral. Siendo el punto más alto de la ciudad (y encima siendo esta una ciudad costera) se convierte en lo que los francotiradores llaman un "nido de aguila", es decir, un punto alto desde el que se puede controlar los alrededores. Y así hicimos. Una vez vista la ciudad desde arriba es mucho más sencillo ubicarse y encontrar las cosas. Dimos un paseo por la zona histórica de la ciudad y por último, antes de comer, nos acercamos al fuerte de San Sebastián, pasando por la playa de las Caletas (primera vez del año que piso una playa); y, aunque estaba cerrado las vistas (y las fotos) lo merecieron.

Tocaba comer, y eso para nada es complicado en un país como España. Y mucho menos en el sur. Chopitos, tortillas de camarones, chanquetes, papas aliñás u ortiguillas son solo algunos de los pequeños manjares que es imposible encontrar en otro lugar. Una vez terminamos la comida visitamos algunos edificios históricos como el Teatro Falla, en honor al insigne músico de Cádiz, o el museo de las Cortes (también en restauración debido al futuro bicentenario de la Pepa). Me encantaron también los jardines de la Alameda y el Parque Genovés, llenos de fuentes y enormes acacias, creo que en pocas ciudades he visto zonas verdes tan buenas.

Por último, y además de algunas compras, visitamos el Castillo de Santa Catalina, con unas cuantas exposiciones en su interior y seguramente el fruto de las mejores fotos del día, que aún tengo que revisar. Tras eso, cena y vuelta al hotel, hasta el momento de empezar este resumen (que me ha durado un buen rato).

Mañana más


Desconectando

miércoles, 31 de marzo de 2010

Un día antes de partir hacia las frías tierras del extremo del Sistema Central de la Península Ibérica, en concreto la Serra da Estrela; he decidido ponerme a escribir algo en el blog. No solo por el tiempo que pueda llevar sin pasarme por aquí sino, más bien, debido a que hasta el próximo domingo es muy posible que me vea privado del "lujo" de Internet. Hoy en día me comienza a resultar imposible vivir sin la Red. Llegas a casa, o a la residencia, y lo primero que haces (excepto cuando tienes mucha hambre) es encender el ordenador (si no lo has dejado encendido descargando cualquier serie a la que estás adicto) y comprobar tu infinidad de redes sociales para ver si alguien ha tenido tiempo por casualidad de escribir un mísero comentario en las dos (largas) horas que llevas sin conectarte.

Esto es lo bueno de pasarse alguna temporada de vez en cuando al margen de los acontecimientos, de la actualidad. Es cierto, que como periodista que pretendo ser esto puede resultar bastante complicado; y más con la continua presión que tenemos sobre nosotros obligándonos a "enterarnos de todo" y "recordar a la perfección cada uno de los datos". Sin embargo, una vez te apartas de todo esto, en un lugar perdido en las montañas, solo queda la naturaleza. Bueno, una naturaleza que incluye una casa que tiene incluso una televisión, pero tampoco hay ganas de verla si hace buen tiempo. Desde un paseo por el campo hasta unas horas recogiendo fruta o ayudando con los animales (o con los bichos) pueden hacerse divertidísimos por mucho que haya gente que aborrezca estas cosas y le parezcan indecentes para su ficticia posición social.

Esto es lo que haré este fin de semana. Sumado a alguna visita al Mosteiro de Cárquere, que por cierto recomiendo a todos los que algún día recorran esta zona del norte portugués, en la vigilia pascual. Espero que no tenga que pasar mucho frío y que no ocurra nada relevante y por lo que luego me arrepienta de no haber estado para presenciarlo (aunque todo el mundo sabe que no hay noticias en vacaciones).

Nos vemos a la vuelta.


La hora del Planeta

sábado, 27 de marzo de 2010

Esta próxima noche se celebrará a lo largo de todo el mundo la, cada vez más extendida, Hora del Planeta. Consiste en el sencillo acto de apagar por completo las luces, cada uno de su casa, para, por un momento, ahorrar energía eléctrica. La energía ahorrada será mayor según la cantidad mayor o menor de habitantes del mundo que se decidan a apoyar una iniciativa promovida por World Wide Foundation (WWF). WWF pretende demostrar que "actuando juntos, todos somos parte de la solución al cambio climático, y a pesar del insuficiente acuerdo de Copenhague". Este año se prevée por parte de la organización que más de mil millones de personas se impliquen y unas 6000 ciudades apoyen también la iniciativa (200 de ellas españolas) de realizar un gesto, entre las 20:30 y las 21:30 de hoy, a favor de la Tierra.

No se si se cumplirán las previsiones de gente que apoyará a la iniciativa ni si todas las ciudades más importantes apagarán sus edificios emblemáticos (aunque esta duda es la que menos me importa ya que es una buena forma de publicidad y seguro que muchos alcaldes se suscribirán a ella, incluída la ciudad de Salamanca que apagará la Plaza Mayor y eso que dudo que nuestro alcalde sea muy "verde"); sin embargo, no se trata de una hora al año. Todos los días podemos ahorrar luz en nuestras casas, en nuestro trabajo, en nuestro día a día. Y no sólo luz sino también agua o emisiones de CO2 con los coches o motos por ejemplo.

Echemos una mano todos mañana y no nos olvidemos durante el resto del año. Así viviremos mejor seguro y nuestros hijos nos lo agradecerán.


Nuevo, y espero que definitivo, cambio de diseño

viernes, 26 de marzo de 2010

Tras varios días de profundas diferencias entre mi antiguo diseño del blog y yo, he decidido terminar esta larga historia de una vez por todas. Todo empezó muy bien, un diseño bonito, innovador, que parecía mucho más sencillo de manejar; aunque más tarde los problemas se sucedieron. Intentaba probar cosas nuevas, evitar la monotonía, pero ya no era lo mismo...

Y entonces apareció él. Una cara nueva, un cuerpo nuevo, incluso herramientas que antes no podía utilizar, ahora alcanzan el cien por cien de sus posibilidades. Veremos cómo nos va en las próximas semanas, pero creo que esto volverá a ser lo que era en sus viejos tiempos.

(Para quién tenga dudas, hablo del diseño del blog)


Paolo Nutini

sábado, 20 de marzo de 2010

Paolo Giovanni Nutini, nació en enero de 1987 en Glasgow, Escocia, a pesar de su nombre, procedencia de su padre. Con una visible influencia en su música del pop británico de The Beatles u Oasis ha creado un estilo propio que intenta encuadrarse entre el pop-rock y el rock alternativo, pasando por un folk-rock que recuerda canciones de los años cincuenta.

Por mi parte, descubrí a Nutini por casualidad, gracias a ese gran invento que es el Spotify y a su estilo, parecido a muchos artistas que se encuentran entre mis favoritos. Sin embargo, he descubierto realmente a este artista en las últimas dos o tres semanas, desde mi último viaje a Salamanca. Como todo el mundo sabe, el mundo es un pañuelo. Mi primo, que se encontraba en Irlanda gracias a una beca Erasmus había conocido a una chica allí que llevaba viviendo dos años en Glasgow y que, casualmente es una de las mayores admiradoras de este gran cantante. Así, mi primo conoció a este cantante, uno de tantos que tenemos en común en nuestros gustos (a pesar de que no solemos recomendarnos música excepto en vacaciones).

Hoy apenas quería retratar esta pequeña historia que me ha ocurrido y me ha parecido interesante y, ya de paso, enseñaros un gran cantante.





Comprando por Internet

miércoles, 17 de marzo de 2010

Me pongo a escribir con The Wombats de fondo y ya no es lo mismo. Antes escuchaba perfectamente la música pero, ¡por fin tengo altavoces!

Sin embargo, de lo que quería hablar hoy no es de música ni de accesorios para escucharla mejor sino de cómo los he conseguido, y cómo se puede conseguir cualquier cosa hoy en día gracias a Internet. Antes de ayer me encontraba sin saber qué hacer en mi habitación escuchando música, como suelo hacer todas las tardes, y pensando en lo que necesitaba unos altavoces para complementar mi portátil y poder escuchar música o ver películas mucho mejor. Pues bien, me puse a buscar por eBay y descubrí unos altavoces que me gustaban y no me parecían demasiado pequeños o de mala calidad.

Nunca había hecho esto, así que tuve que crearme una cuenta en esta conocida página web de compra-venta y ordenar el pedido. Ello me llevó a crearme también una cuenta de PayPal, que seguramente utilice en más ocasiones, y que hace más seguro si cabe el intercambio entre un vendedor, que se ahorra muchos gastos fijos en el local por ejemplo, y el comprador, que no tiene que moverse de casa y apenas debe pagar unos pequeños gastos de envío que se compensan con el bajo coste del producto por Internet. En mi caso, ¡ni siquiera tuve que abonar gastos de envío!

La cuestión es que estoy muy contento con lo bien que funciona la compra por Internet. Como os decía, lo encargué ayer por la tarde y esta misma mañana David, mi compañero de habitación me dijo, mientras yo estaba en clase, que había llegado un paquete para mí.

Con esto no os estoy obligándoos a crearos una cuenta en eBay ni en PayPal ni en nada parecido, pero lo que si creo es que si a alguien le queda alguna duda respecto a comprar por Internet debería probarlo y quitársela de encima; eso sí, con las precauciones mínimas necesarias (el símbolo del candado y las https:// antes de la dirección de la web).


No a la reducción de horas magistrales

martes, 9 de marzo de 2010

12:59 de la tarde, un rato antes me he enterado de que no tengo clase de humanidades así que (sin nada que hacer) acompaño a Marta y a Bea a la manifestación convocada contra la reducción de horas magistrales por la Asamblea de Estudiantes de la Carlos III. Pues bien, en un principio parece que allí no hay mucha gente y apenas una pancarta está colgada en una de las vallas de la plaza del rectorado. Se nos une Borja y la gente empieza a juntarse a la puerta del rectorado para comenzar la sentada.

En un principio parecía una protesta como otra cualquiera: Un grupo no muy grande de personas (que podemos esperar de una protesta estudiantil en la Carlos III donde todo el mundo pasa de todo) se sienta frente al rectorado y empiezan a soltar distintas consignas contra la reducción de horas y contra el decano; pero lo mejor llega cuando alguien (por segunda vez ya) propone ocupar el rectorado: "¡Los de grado, a ocupar el rectorado!"

Conclusión, unos 100 alumnos de la universidad, en lo que parecía una protesta sin mayor repercusión, terminan ocupando el rectorado, tras pasar por los dos guardias de seguridad que hay apostados a la puerta. Aquí hago un inciso ya que, como es posible que no se permita la entrada a un edificio público de la universidad a los propios alumnos, que supuestamente son los "dueños" en la práctica de ella. A pesar de todo, no estoy muy seguro de que esta medida haya servido para mucho aunque he oído que mañana se reanudarán las protestas. Seguiremos informando (y a ser posible con fotografías).